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Avances en la investigación del cáncer frente a la realidad del financiamiento

La investigación del cáncer vive en dos relatos: el ritmo constante de los avances y la verdad más lenta de lo que el financiamiento puede sostener en realidad. Esa brecha explica buena parte de la frustración.

Este artículo es solo para investigación y educación. No brinda consejo médico, diagnóstico ni tratamiento, y no promete ningún resultado. Consulte siempre a un profesional clínico calificado sobre su situación.

La investigación del cáncer vive en dos relatos a la vez. Uno es el relato de los avances, el ritmo constante de descubrimientos que se publican en revistas y titulares. El otro es el relato de la realidad del financiamiento, la verdad más lenta y difícil de qué dinero existe, qué puede sostener y cuánto de esa promesa llega en realidad a los pacientes. La brecha entre estos dos relatos explica buena parte de la frustración en el campo. Este artículo la examina, solo con fines educativos. No hace afirmaciones sobre tratamientos y no constituye consejo médico.

Por qué los avances y la realidad se separan

Un avance es un hecho científico. La realidad del financiamiento es una condición económica e institucional. Ambos operan con lógicas y ritmos distintos, así que de forma rutinaria dejan de ir a la par. Un descubrimiento puede ser genuinamente importante y aun así quedar sin desarrollar porque el dinero para hacerlo avanzar no existe, está comprometido en otra parte o sigue una lógica comercial en la que el descubrimiento no encaja. El resultado es que el ritmo de los avances reportados puede adelantarse al ritmo con el que se convierten en algo que un paciente pueda usar.

La pérdida de candidatos entre el descubrimiento y la entrega

La mayoría de los descubrimientos nunca se convierten en tratamientos, y esto no es sobre todo una falla del financiamiento, sino un rasgo del funcionamiento de la ciencia. La probabilidad de que un candidato que entra en pruebas en humanos llegue a la aprobación se ubica en cifras bajas de un dígito doble, y aún más baja en oncología (Wong, Siah y Lo, 2019). Cada paso desde un hallazgo de laboratorio hasta una terapia aprobada es un filtro que la mayoría de las ideas no supera. Así que, incluso con dinero ilimitado, la mayoría de los avances no se convertirían en tratamientos. El financiamiento determina cuántas ideas se pueden probar, pero la pérdida de fondo está inscrita en la biología, un tema que se desarrolla en tratamiento del cáncer frente a investigación del cáncer.

La realidad de los costos detrás de los titulares

Convertir un avance en un tratamiento es extraordinariamente costoso. El costo capitalizado de llevar un solo fármaco al mercado se ha estimado en aproximadamente 2.6 mil millones de dólares en términos de 2013, una cifra que refleja las bajas probabilidades y los muchos fracasos (DiMasi, Grabowski y Hansen, 2016). El avance es la parte barata. Desarrollarlo a lo largo de años de ensayos, fabricación y revisión es donde se va el dinero, y donde la mayoría de los candidatos se quedan sin evidencia o sin financiamiento. Por eso un descubrimiento celebrado y una terapia entregada están separados por una distancia enorme y costosa.

Cómo el sesgo del financiamiento filtra qué avances avanzan

El financiamiento no hace avanzar los descubrimientos al azar. Favorece a los que tienen una vía comercial clara o una fuerte defensa, como se describe en por qué el financiamiento está disminuyendo en algunas áreas. Es mucho más probable que se desarrolle un avance en un cáncer común y comercialmente atractivo que un avance igual de importante en un cáncer raro o en biología básica. Así que los avances que llegan a los pacientes no son simplemente la mejor ciencia. Son la mejor ciencia que además encaja en el sistema de financiamiento, que es un conjunto más estrecho.

Establecido La mayoría de los descubrimientos no se convierten en tratamientos, el desarrollo es costoso y el financiamiento favorece las vías comercialmente viables. Esto está bien documentado.

Cuestión de criterio Si el sistema financia los avances correctos, o si deja demasiados atrás, es una cuestión de valores y políticas, no un hecho establecido.

Por qué esta brecha alimenta a la vez la exageración y el cinismo

El desajuste entre los avances y la realidad genera dos errores opuestos. Uno es la exageración, tratar cada descubrimiento reportado como una cura inminente, algo que la realidad del financiamiento y de la pérdida de candidatos no respalda. El otro es el cinismo, concluir que, como tan pocos avances llegan como tratamientos, la investigación es un desperdicio. Ambos pasan por alto la verdad, que es que el progreso es real pero lento, costoso y filtrado. Sostener esa visión equilibrada es la misma disciplina que se aplica en toda la biblioteca de investigación del cáncer.

Qué muestra en realidad el informe anual de progreso

El campo sí hace seguimiento de su propio progreso, y el panorama que dibuja es de un avance gradual y acumulativo más que de una transformación repentina (American Association for Cancer Research). Leído con honestidad, ese registro no respalda ni la exageración ni el cinismo. Muestra un sistema que produce mejoras constantes para muchos cánceres, deja otros atrás y convierte solo una fracción de sus avances en atención entregada, en gran parte por la realidad del costo y del financiamiento más que por un fracaso científico.

Por qué esto importa al leer las noticias

Cuando se anuncia un avance, las preguntas útiles son si cuenta con financiamiento para avanzar, qué tan lejos está del uso en humanos y si su tipo de cáncer encaja en el sistema comercial. Estas preguntas traducen un titular científico en una expectativa realista. Sobre cómo se asigna el dinero en primer lugar, consulte cómo se asignan las subvenciones del NIH para el cáncer, y para el lado del inversionista de convertir la ciencia en productos, la práctica de asesoría.

Cómo los medios amplían la brecha

La forma en que se comunica la ciencia amplifica la distancia entre los avances y la realidad. Las revistas y las universidades tienen incentivos para resaltar hallazgos emocionantes, los medios de comunicación prefieren un encuadre dramático, y un resultado cuidadoso y matizado puede convertirse en un titular seguro para cuando llega al público. Un estudio que muestra un efecto prometedor en ratones puede reportarse como un paso hacia la cura del cáncer, aunque el camino de un ratón a una terapia humana aprobada es largo y por lo general fracasa. Esto no es necesariamente deshonestidad, pero sí es distorsión, y fija expectativas públicas que la realidad del financiamiento y del desarrollo no puede cumplir. El efecto acumulado es un público que oye hablar de curas constantemente y las ve llegar rara vez, lo que genera tanto falsas esperanzas como una desconfianza corrosiva. Una cultura de comunicación más honesta reportaría no solo el hallazgo, sino también su etapa, su financiamiento y sus probabilidades realistas de llegar a los pacientes. Hasta que eso ocurra, a los lectores les conviene aportar esas preguntas por su cuenta, tratando cada titular sobre un avance como el comienzo de un proceso largo e incierto en lugar de su conclusión, la misma lectura disciplinada que se fomenta en toda la biblioteca de investigación del cáncer.

Preguntas frecuentes

¿Por qué los avances contra el cáncer no se convierten en tratamientos?

Porque un avance es un hecho científico, mientras que ofrecer un tratamiento es un proceso costoso y de muchos años en el que la mayoría de los candidatos fracasan. Solo un porcentaje bajo, de un dígito doble, de los fármacos que entran en pruebas llega a la aprobación, y los costos de desarrollo son enormes, por lo que la mayoría de los descubrimientos nunca se convierten en terapias utilizables.

¿La brecha entre los avances y la realidad es una falla del financiamiento?

En parte. El financiamiento limita cuántas ideas se pueden probar y favorece las vías comercialmente viables. Pero gran parte de la brecha está inscrita en la biología, ya que la mayoría de los candidatos fracasan en las pruebas sin importar el dinero. Es a la vez una realidad económica y científica.

¿Cómo debo leer los titulares sobre avances contra el cáncer?

Pregúntate si el descubrimiento cuenta con financiamiento para avanzar, qué tan lejos está del uso en humanos y si tu tipo de cáncer encaja en el sistema comercial. Estas preguntas convierten un titular emocionante en una expectativa realista.

Referencias

  1. Wong CH, Siah KW, Lo AW. Estimation of clinical trial success rates and related parameters. Biostatistics. 2019;20(2):273-286. academic.oup.com
  2. DiMasi JA, Grabowski HG, Hansen RW. Innovation in the pharmaceutical industry: New estimates of R&D costs. J Health Econ. 2016;47:20-33. sciencedirect.com
  3. American Association for Cancer Research. AACR Cancer Progress Report 2024. cancerprogressreport.aacr.org
  4. National Cancer Institute. NCI Budget Fact Book. U.S. National Institutes of Health. cancer.gov